1 de agosto de 2011

- A veces me das miedo. Me doy cuenta de que arriesgas demasiado. Creo que te estoy perdiendo. Pero luego apareces, de repente, sin saber porque. Estoy orgulloso de tenerte en mi vida.
- Y yo de que formes parte de la mía. ¿No te has dado cuenta?
- Quiero hacer algo, esta tarde antes de irme a jugar. Quiero que lo hagamos.