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28 de junio de 2012

Últimamente me dueles todos los días. No hay nadie que frene mis locuras. No hay nadie que me diga basta de hacer tonterías. No hay nadie que me pare los pies y me obligue a seguir una rutina saludable. Seguramente no sepas de lo que te esté hablando o quizás si, aunque no lo quieras ver. Seguramente ni me estés leyendo. No te puedo pedir que me hagas una señal, aunque muera por ella. No te la puedo pedir aunque te la esté pidiendo sin pedirla abiertamente. No te mereces que te pida nada. Ahora mismo tengo ansia de dependencia. Las cosas se me están yendo de las manos. Nadie me controla. Quién me controlaba ya no me controla. A veces se hace imposible convivir conmigo misma, me paso cada minuto de cada hora sopesando todo, calibrando, calculando. No es sano, lo sé, lo sabes (aunque nunca te haya gustado hablar de ello). No se que Clara está escribiendo esto. Acabo de tener otro momento de cordura y esta vez no se cuando tiempo durará, no se cuanto tiempo tardará en volver la Clara "obsesivacompulsivaenfermadelacabeza". Lo dejo por escrito, aunque la Clara que venga después no lo vaya a entender.

13 de junio de 2012

Llevo tres putos días en los que la gente no para de escribirme para darme malas noticias, hacerme sentir fatal y obligarme a llorar. Que se pare en seco toda esta mierda. Que no siga y que por favor, por favor, por favor, te pongas buena. Ahora mismo desearía estar a tu lado, cerca de ti, disfrutando del tiempo que sea que nos quede, y no en este país que ahora mismo, bajo estas circunstancias de mierda, odio. Quiero estar contigo, cogerte de la mano y oír tu voz. Quédate, espérame, solo falta un mes para que vuelva. No te vayas sin decirme adiós. 

30 de mayo de 2012

Hoy es uno de esos días en los que daría lo fuera por poder hablar contigo. Hoy es uno de esos días en lo que nadie, ni si quiera yo misma, me puede entender, salvo tu. La distancia hace mella y estoy agarrada con fuerza a esa línea imaginaria que has trazado entre nosotros y que no puedo cruzar. Solo me queda escribir a la nada con la estúpida esperanza de que quizás te pasees por aquí, lo leas y entiendas que para mi, hay días, en los que me es imposible seguir adelante. 

21 de mayo de 2012

No te conozco, ni te quiero conocer. Y tu te empeñas en todo lo contrario. Tengo que aprender a callarme la boca. A no decir nada. Tengo que dejar de ser yo? No es mi culpa, la culpa es vuestra. Creéis que sabéis lo que queréis pero no tenéis ni idea. Os lo ofrecen, os lo ponen en bandeja y luego os vais por las ramas. Luego queréis más. Luego lo complicáis más. Parecéis mujeres. Y no, sois hombres... ¿que ostias os pasa en la cabeza? Se os va la fuerza por la boca. No pienso hacer nada. No lo fuerces porque no va a salir. No quiero que nadie me coja de la mano. No quiero que nadie me abrace por la calle. No quiero que nadie me mire así. No. No. No. Lo tuve y quiero conservar ese recuerdo todo lo que pueda y más. No pienso dejar que nadie traspase esa línea. No te conozco y no te quiero conocer.

8 de mayo de 2012

Quiero escribir. Quiero escribir de todo, pero solo me salen palabras para hablar de lo nuestro. O de lo que tuvimos o de lo que no sé si tendremos. Ya no sé ni que etiqueta ponerle. Hoy lucía el sol y entre los papeles del banco asomaba tu última carta. Sin saber como y sin querer, estaba sentada en el borde de la cama releyendo mis párrafos favoritos. ¿Como es posible que en tres meses las palabras que significaban todo ahora ya no signifiquen nada? Lo entendía, pensaba que dejaba las cosas bien atadas cuando me marchaba. No fue así. Pequé de lista, de optimista. Ahora estoy a miles de kilómetros de distancia y no consigo encontrar nada mejor. No lo busco. No lo tengo. Lo perdí, lo sé, pero a cambio gané miles de cosas más, así que no estoy triste por ello y no me siento mal por no estarlo. 
Dije que seguiría con mi vida, me escribiste pidiéndome que lo hiciera. Es lo que intento, y no pienses que es fácil. No es fácil. Estoy lejos, muy lejos, de mi hogar, de mi entorno, de mi gente. No es fácil. No me juzgues, si es que lo estás haciendo. 
Espero que tras escribir todo esto me vuelvan las ganas de escribir sobre todo lo demás. Acabo de pasar el cruce, vendrán más, pero ya no me pillarán por sorpresa. 



El lugar donde viene a morir el amor (Zahara)

14 de enero de 2012

Bajo un cielo azul (de papel celofán).
(Sidonie)

Ya se cuentan muchos días con niebla en la calle, en la carretera, en las obras. Días de niebla suave, noches de niebla espesa. Niebla que estropea planes. Niebla que causa plantones. Vete y no vuelvas. Todavía no estoy Londres. Esperame allí.
Echo de menos el cielo azul (de papel celofán).

7 de enero de 2012

Ciudadano A.

No suelo pensar que los demás me entienden ni un momento.
Y una vez que empiezo hablar, mis vomitonas me convierten en un descarado.
Si, tienes razón, es complicado mantener el tipo en cualquier situación.
(Iván Ferreiro)


3 de enero de 2012

En un momento me he venido abajo. No lo he podido soportar. Pasar toda la noche haciendo planes, planes que deseo e imagino desde hace muchos meses, llegar a casa,  buscar un vuelo. Hablar con ellos y derrumbarme. La situación se vuelve insostenible, no soporto más estar aquí. Me siento inútil, absurda y presiento que pierdo un tiempo precioso y valioso. El me pide que espere, pero no puedo esperar ni un puñetero día más. Necesito dar el paso, comprar el billete y empezar a planear lo que vendrá.

21 de diciembre de 2011

It´s not possible

- No se puede cambiar a la gente, ¿sabes?. Solo podemos mostrarles un camino y luego hacer que tengan ganas de seguirlo.

"No me iré sin decirte adónde voy. Laurent Gounelle."

15 de diciembre de 2011

Nota Mental Nº 3

No va a pasar.
No me va a pasar.
Es lo que quiero y deseo.
No me quiero arrepentir.
Se me partiría el corazón.
Tengo que seguir adelante.
Tengo que empezar.
Keep Calm and Forget Regrets

14 de diciembre de 2011

Angustia

Angustia.
(Del lat. angustía, angostura, dificultad).
1. f. Aflicción, congoja, ansiedad.

Ayer asistí a una conferencia sobre Rehabilitación y Sostenibilidad enfocada al trabajo con la madera. Pero esa no es la cuestión. Había bastante gente, a pesar de ser las 15:30 de la tarde. Me dio por pensar que la mitad estarían en paro. No sería preocupante si todos los asistentes hubiéramos sido menores de 30 años. El drama era que más de la mitad de aquellas personas eran adultos consagrados, de la vieja escuela.

En el descanso de la sesión me tomé un café con un amigo de la facultad y con otro compañero de profesión (los dos, en paro). Que futuro. Que angustia. Que impotencia. Que no se qué.

Me volví a sentar en la butaca de aquel salón de actos y en mi libreta solo pude escribir "Angustia frente al futuro que me espera en esta profesión".

Cerré la libreta y se me quedó grabada esta frase en la cabeza...

- La madera, como cualquier otro material, no es ni bueno ni malo, solo apropiado o inapropiado.


21 de noviembre de 2011

Vigila pero no me digas nada

Te vigilan. Lo que haces, lo que piensas y lo que sientes. Se creen con derechos a emitir juicios de valor, única y exclusivamente por tener derechos de antiguedad sobre la historia de tu vida. Lo saben todo de ti, incluso te conocen mejor que tu. O eso te hacen creer. O eso crees tu. No te preocupes. Llegará el momento. Ese momento. Ese precioso momento en el que abras los ojos y dejes de preocuparte. Nadie mejor que tú sabe la verdad, nadie. Nadie mejor que tu sabe y siente lo que sientes. Estoy bien, contenta. Me gusta el cambio. Me gusta ese tesoro que recuperé. No me importa lo que se diga, lo que se piense. Nadie mejor que yo para emitir juicios de valor sobre mis acciones, mis deseos y mis sentimientos. Es muy difícil perder algo del todo. Solo hay que quererlo lo suficiente como para ser capaz de luchar por ello contra viento y marea. Supongo que una amistad, bien vale una batalla.

Traga-Luz

21 de octubre de 2011

Tengo las manos de mantequilla

Se me escurren las jarras de las manos, se me viene el agua a los ojos, recordando e intentando imaginar cuanto tiempo nos quedará

10 de octubre de 2011

Las energías que aparecen a los treina minutos son las que solucionan el problema

El método perfecto consistía en:

1. Recoger el sobre tranquilamente, guardarlo y llevarlo a casa contigo sin hacerle el menor caso...

2. Esperar media hora exacta, sin pensar en el, sin dedicarle un solo segundo. Y cuando hubiera pasado exactamente media hora...
3. Ir a un lugar tranquilo y abrirlo. Esa media hora es el tiempo que necesita tu cuerpo para tranquilizarse y tu mente para serenarse; es como si toda tu ansiedad desapareciese. Y lo mejor de todo es que cuando reacciones, tras haber visto los resultados, estos son media hora mas viejos. Son como una noticia antigua y eso les resta fuerza y te da poder.
[...]
Muchas veces recibo un e-mail y sé que es importante; veo como llega a mi buzón de entrada, pero no lo abro; lo miro, aun esta en negrita, y no lo abro. Espero treinta minutos, me relajo, dejo que las ansias cambien y luego lo abro.

"El mundo amarillo. Albert Espinosa."

Sigo aquí, esperando un e-mail que no debería llegar jamás. Podría irme a la cama, tranquila y segura de mi misma, de mi trabajo. Pero no, aquí sigo. Deseando que no llegue a mi bandeja de entrada. La incertidumbre me está matando.

Me torturo psicológicamente, a mi misma. Soy un poco así, de autolesionarme, sobretodo por tonterías. Una parte de mi, es consciente de que me estoy haciendo daño sin justificación razonable ni aparente, pero otras tantas, son incapaces de dejarlo pasar sin pena y angustia.

12 de septiembre de 2011

Tengo los dedos en carne viva, o esto acaba pronto o se me va ir la olla como a Natalie Portman en Cisne Negro.

11 de septiembre de 2011

Se me viene el agua a los ojos cada vez que mi abuela pregunta:
- Has aprobado ya?
Yo la intento explicar lo mismo cada vez, pero cuanto más lo hago, menos sentido tiene.

9 de septiembre de 2011

Esa pequeña esperanza, ahora absurda, que tenía. Esa esperanza de que aparecieras por casa, aunque fueran 10 minutos, antes de explayarte en las fiestas de mi pueblo. Esa esperanza mantenida durante todo este verano, de que algún día, dejarías de hacer lo que hicieras, cogerías un bus y vendrías a verme. Ahora es cuando me siento estúpida, por esa esperanza absurda. No creo que lo entiendas.
Cuánto más das, más pierdes.

4 de septiembre de 2011

Lemon Tree

Me fascina la facilidad que tenemos para olvidar canciones. Me encanta estar una tarde de domingo, sentada en la cama, devorando un libro, y de repente, leer algo que te la recuerda al momento. Marcar la página del libro y correr a escucharla. Escucharla y volver a revivir el momento que la escuchaste por primera vez. Lo que te despertó dentro, lo que te hizo sentir. Escuchar la letra, entender la letra, en otro idioma que no es el tuyo, pero que deseas que así sea.
Pensar en María, quién me la descubrió, pensar en ella y envidiar su vida. Estar aquí encerrada me está pasando factura.

"I´m sitting here in a boring room,
it´s just another rainy sunday afternoon.
I´m wasting my time, I got nothing to do,
I´m hanging around, I´m waiting for you,
but nothing ever happens, and I wonder..."
(Fools Garden)

31 de agosto de 2011

Cuanto más das, más pierdes. No es mío, es de mi padre. No hago más que darle vueltas a la cabeza. Quizás no sirva para todo, quizás no sirva para casi nada. Pero en este momento encaja con lo que pienso. Cuanto más das, mas pierdes. Piénsalo.

25 de agosto de 2011

De café y lo que ello significa

Unas tanto y otras tan poco. Es igual que aquello de que solo te das cuenta de lo que tienes hasta que lo pierdes. Es como eso, pero diferente. Solo te das cuenta de lo que tienes y de lo que te quieren hasta que estás super limitada y son las otras personas las que tienen que hacer algo por ti. Es entonces cuando, sin darte cuenta, te sorprendes pensando en lo que esas personas hacen, y como actúan. Es entonces cuando lo que pensabas que era un 9 resulta ser un 6, y lo que pensabas que era un 6, en realidad es un 9.
Unas tanto y otras tan poco. Estamos como queremos, mas que nunca.